Este viaje fue sumamente enriquecedor comenzando durante las visitas al Hipódromo Romano, la Mezquita Azul, la Mezquita de Suleimán y el Gran Bazar, donde los pasajeros quedaron maravillados por la mezcla entre tradición, historia y vida cotidiana.
Uno de los momentos más disfrutados fue la navegación privada por el Bósforo, que permitió apreciar la unión entre Europa y Asia desde una perspectiva única. Las caminatas por barrios tradicionales como Balat y la calle Istiklal generaron mucho interés entre los viajeros, quienes disfrutaron tanto de la cultura local como de la gastronomía turca.
La etapa en Capadocia fue, sin dudas, uno de los puntos más emocionantes del itinerario. Los paisajes volcánicos, las chimeneas de hadas, las ciudades subterráneas y los valles naturales junto con la experiencia de los que realizaron el paseo en Globo generaron un impacto único en cada uno de ellos.
El recorrido terrestre hacia Sagalassos y posteriormente hacia la costa mediterránea mostró otra faceta de Turquía, menos conocida pero profundamente auténtica. La experiencia en Kekova y las navegaciones por aguas turquesas del Mediterráneo fueron jornadas muy relajadas y disfrutadas por todos. Fethiye y Bodrum aportaron el equilibrio ideal entre descanso, paisajes paradisíacos y tiempo libre, permitiendo que el grupo viviera el viaje de una manera más distendida. También la visita a Éfeso fue otro de los grandes momentos culturales del recorrido. Caminar por una de las ciudades más importantes del Imperio Romano despertó muchísimo interés entre los pasajeros, especialmente al recorrer la Biblioteca de Celso, el Gran Teatro y la Casa de la Virgen María.
Posteriormente, el embarque en el crucero por las Islas Griegas aportó una experiencia completamente diferente y muy esperada por el grupo. La vida a bordo permitió disfrutar de momentos de descanso, entretenimiento y convivencia, mientras cada isla ofrece paisajes y experiencias únicas.
Rodas sorprendió por su historia medieval, Creta por su riqueza natural, Santorini por sus vistas inolvidables y Mikonos por su ambiente relajado y sus playas. Milos también dejó una gran impresión por sus paisajes volcánicos y sus aguas cristalinas. Atenas permitió cerrar esta etapa del viaje conectando al grupo con la historia clásica y el legado de la antigua Grecia. Sin dudas, fue un viaje lleno de emociones, aprendizajes y experiencias inolvidables, donde cada destino aportó algo diferente y enriquecedor tanto para los pasajeros como para la coordinación.
Salida
05/05/2026
Duración
22 días
| 19 noches